Consumir carnes, productos horneados e incluso cereales reduciendo la sal es posible sin alterar el sabor de los alimentos ¿Cómo? Gracias a tecnologías tales como moduladores de sabores que ayudan a mejorar la experiencia sensorial de un alimento, junto con convertirse en un aporte a la salud.

Indagar sobre los efectos que producen los alimentos en la salud de las personas y leer el etiquetado de los productos que se consumen a diario se ha vuelto una tendencia en crecimiento, a nivel nacional e internacional. Y en este camino el gran desafío de la industria alimentaria es ¿cómo contribuir a generar mayor salubridad, sin perder una gota de sabor?

El reto es importante si se considera que de acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017, en Chile se consume 9,4 gramos de sodio al día cuando la recomendación internacional es de 5 gramos. Y, a su vez, la OMS solicita bajar su ingesta para reducir la presión arterial, el riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y cardiopatía coronaria en adultos. Esto también está relacionado con un déficit en la absorción de potasio. En general, la Organización Mundial de la Salud recomienda un consumo de menos de cinco gramos de sal de mesa, lo que corresponde a unos 2 gramos de sodio al día.

Consuelo Araneda, especialista en Desarrollos Área Cárnica de Floramatic, aclara: “El sodio es un nutriente esencial que el cuerpo necesita en cantidades relativamente pequeñas para mantener los fluidos corporales en equilibrio. La sal es fundamental para el cuerpo humano, entre sus funciones se encuentra la de ayudar a controlar la cantidad de agua en nuestro cuerpo y colaborar en la transmisión de los impulsos nerviosos.
Si bien las palabras “sal” y “sodio” se suelen usar indistintamente, no significan lo mismo. La sal (también conocida por su nombre químico cloruro de sodio) es un compuesto de estructura cristalina que abunda en la naturaleza. El sodio es un mineral y uno de los elementos químicos que componen la sal”.

¿Qué usos tiene el sodio?

Como ingrediente alimenticio, además de aportar sabor el sodio tiene múltiples usos: curar carne, hornear, espesar, conservar la humedad, realzar el sabor (incluso el de otros ingredientes) y conservar. Algunos aditivos alimenticios comunes – como el glutamato monosódico, el bicarbonato de sodio, el nitrito de sodio y el benzoato de sodio – también contienen este mineral y contribuyen, en menor medida, a la cantidad total indicada en la etiqueta de Información Nutricional.
Existen también alimentos que pueden tener un alto contenido de sodio sin tener un sabor salado, como es el caso de los cereales y las tortas. Hay otros tantos, como el pan, que seguramente se consumen varias veces al día y que “pueden incrementar mucho la cantidad total requerida diariamente, aunque una porción individual no sea alta en sodio”, explica Consuelo Araneda- Especialista en Desarrollos Floramatic.

 ¿Existe alguna solución que lo reemplace y que, a su vez, ayude a realzar el sabor?

Hoy en día estamos frente a un nuevo tipo de consumidor que se interesa en comer sano, que se inclina por lo natural y sustentable y que se preocupa del valor nutritivo de su dieta y de mantener bajos los niveles de azúcar y sal en la sangre. Por lo mismo Floramatic produce un modulador para productos salados que ayuda a balancear los sabores que por norma de etiquetados han tenido que bajar la cantidad de sal notablemente a partir de abril de 2019, ayudando al realce de sabores y que contribuye a eliminar los resabios metálicos (off notes) que no se quiere en los productos finales. “Logra reducir el sodio entre 25% y 50%, dependiendo de las bases de los clientes y también ayuda con el resabio del cloruro de potasio”, indica la especialista, Consuelo Araneda

¿Qué productos pueden utilizar esta solución?

Productos salados, aquellos que han bajado la cantidad de sodio u otros que contengan cloruro de potasio y quieran quitar notas metálicas del producto terminado. La tecnología que está contenida en nuestro reductor de sodio como la KCI maskers ayudan a mejorar la experiencia sensorial, junto con convertirse un aporte a la salud, mediante un método de nivelación patentado para la reducción de sodio que mapea los efectos del sabor, identifica los parámetros que satisfacen la necesidad requerida según el alimento deseado y asegura una solución óptima ajustable a lo requerido.

Fuente: Industrias Floramatic Spa

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